18 abr. 2013

COMUNICADO EN TORNO A LOS RETRASOS DEL INGRESO ARAGONÉS DE INSERCIÓN


Una vez más asistimos estupefactos a un cruce de acusaciones entre el Ayuntamiento de nuestra ciudad y el Gobierno de Aragón en relación al Ingreso Aragonés de Inserción. Parece que ambas instituciones están más preocupadas por dirimir sus diferencias y ajustar sus presupuestos que en abordar de manera real los problemas de sus ciudadanos.

Casos como el aparecido en prensa en estos días son lo habitual pese a quien pese y aunque se busque justificaciones irreales. Cualquiera de los ciudadanos que han solicitado esta prestación, cualquiera de los profesionales implicados en su gestión, cualquier entidad vinculada a la acción social saben que esto es así.

La explicación dada por el gobierno de Aragón es, en el mejor de los casos, insuficiente. Nos gustaría recordar que, como la Plataforma ya denunció ante El Justicia de Aragón, la legislación vigente establece un plazo de 15 días desde su entrada en el Instituto Aragonés de Servicios Sociales (IASS) para la resolución del expediente. Aún en el caso de que la documentación estuviera incompleta y tuviera que solicitársele al interesado, los plazos de más de cuatro meses para su resolución son totalmente injustificados.

Pero también nos gustaría recordar al Ayuntamiento de nuestra ciudad que mientras se rasga las vestiduras ante los retrasos en la tramitación de esta prestación, está implementando medidas para recortar las ayudas de urgencia, limitando el acceso y las cuantías de las mismas, y que siguen existiendo en muchos de sus centros retrasos superiores a un mes para solicitar una cita y, por lo tanto, para poder solicitar esta prestación.

Creemos que el debate de estos días en torno a esta prestación es absurdo y que no responde a los intereses de los ciudadanos. Cualquier problema de tipo administrativo es de fácil solución si existe la voluntad politica. Lamentablemente parece que en lo único que existe acuerdo en ambas instituciones es en no tomar ninguna medida para facilitar el acceso a las prestaciones y servicios, sino al contrario, dificultarlo cada vez más.