21 dic. 2014

COMUNICADO DE LA PLATAFORMA. 1000 AYUDAS DE URGENCIA SIGUEN PENDIENTES DE RESOLUCIÓN

Pese a las declaraciones del Consejero de Acción Social en el sentido de que el problema ya estaba resuelto, en la actualidad aún hay 1.000 ayudas sin resolver.
La improvisación y la falta de planificación por parte de la Jefatura del Servicio son las responsables de esta situación.


Durante la pasada Comisión de Acción Social, Roberto Fernández, Consejero de Acción Social y Deportes, ante preguntas de los grupos políticos, afirmó que el problema surgido con las 1.500 Ayudas de Urgencia pendientes de resolución, había sido resuelto y además que esta situación había sido originada por la negativa de las Jefas de Sección a hacerlo.

Desde la Plataforma no podemos sino contradecir a nuestro Consejero. Lamentablemente, si bien es cierto que el número de ayudas pendientes ha disminuido, a fecha de hoy son casi 1000 las que continúan sin resolver, muchas de ellas solicitadas a principio de octubre.

Nos parece vergonzoso que se trate de culpabilizar a personas concretas, las ya inexistentes Jefaturas de Sección, como responsables de esta situación, cuando han sido las decisiones tomadas por la Jefatura de Servicio, su improvisación, su falta de planificación, su estilo de gestión caciquil, el que está generando éste y otros importantes problemas en un Servicio como el de Acción Social golpeado como pocos por la crisis.

Nos gustaría recordar que precisamente ayer los profesionales de los servicios sociales nos concentrábamos ayer para denunciar la falta de personal, pero tambien para denunciar la reorganización llevada a cabo en el servicio, diseñada sin ningún tipo de participación de los profesionales, que está generando un importante malestar entre los profesionales, alguna de cuyas medidas estrella (el Servicio de Urgencias) ha tenido que ser retirado, y que parece más destinada a premiar o castigar determinadas personas que a dar respuesta a las necesidades de los ciudadanos.


Seguimos demandando un proceso de participación real que diseñe el presente y futuro de nuestros servicios sociales como eje de atención a las necesidades de las personas. Es urgente una reorientación del mismo y de las actitudes y modos de gestión de sus responsables jerárquicos que cuide a sus profesionales y ponga en valor su experiencia acumulada.